viernes, 19 de mayo de 2017

El límite de los cuentos clásicos

Si un adolescente cuenta que para la prueba de lectura de colegio tiene que leer "La Celestina", probablemente la mayoría de nosotros pondría, a lo menos, cara de basta. Pero curiosamente, eso no ha sucedido lo suficiente con los cuentos clásicos, esos que provienen en gran parte de la oralidad, con una carga adoctrinadora, y un reflejo de un momento histórico y social, al que dudo que queramos volver algún día.
  Endulcorados o puestos al servicio de algún género literario, relatos tan salvajes y despiadados como "Barba Azul" (el hombre femicida que controla la curiosidad de su nueva mujer) o "Hansel y Gretel" (dos niños abandonados a su suerte, ya que sus padres no pueden costear la crianza de ambos), son referentes de ficción, pero que retratan firme y sin tantas metáforas, la realidad entre los siglos XVII y XIX. 
  El relato de los cuentos populares en Europa, los cuales se comunicaban mediante la oralidad, eran incluso más crudos. Según Robert Darnton en su ensayo "Los campesinos cuentan cuentos: el significado de mamá oca":

"Evidentemente los campesinos no necesitaban simbolismo para hablar de tabúes: la versión campesina supera en sexo y violencia a la versión que tomaron los psicoanalistas (y en general había estupro, sodomía, incesto y canibalismo)".

EL CASO DE "LA CAPERUCITA ROJA"
Y es que fue gracias al registro realizado por escritores como Charles Perrault (siglo XVII), y a los lingüistas Jacob y Wilhelm Grimm (siglos XVIII y XIX), los cuales tuvieron la tarea de recopilar los cuentos populares y darles forma literaria. Esa forma literaria mutó de escritor en escritor. Conocido es el caso del cuento "La caperucita roja", dónde en la versión de Perrault la caperucita y su abuela son devoradas por el lobo, a diferencia de la versión de los hermanos Grimm, dónde aparece la figura del cazador, que al abrirle el estómago al lobo, logra salvarlas. En el primer caso, la moraleja presentada por Perrault al final del cuento es la siguiente:

"Niñas, cuando lleguéis a ser hermosas jóvenes, desconfiad siempre de los lobos. En este mundo hay muchos melosos y simpáticos, cuyo lenguaje es cariñoso y seductor, y esos son, los más peligrosos".

  Esta moraleja presentada, es claramente un mensaje de recato, absolutamente moralizante y entregándole a la mujer la figura de debilidad y deseo, rogándoles cuidar su virginidad hasta estar casadas. En la versión entregada por lo hermanos Grimm, al menos, no existe la moraleja final, entregada casi sin descaro por Perrault. Pero no es culpa de ese traspaso realizado por el escritor, que siguió siendo suavizado para la realidad de la época desde donde proviene este relato.

LA FIGURA DE LA PRINCESA
Casos como el cuento de "La Cenicienta", una joven dependiente de su cruel madrastra y hermanastras, nos muestran la forma en que la figura de la mujer es concebida, dónde el resultado final es la presencia de la figura de un salvador, en este caso, un hombre de mayor estrato social y económico, el cual se apropia de ella, entregándole un mejor vivir, casi como por arte de magia. Pero este no es un fenómeno puramente europeo. El relato de "La Cenicienta" tiene varias versiones en el mundo. Ángela Rodríguez cuenta en "Érase una vez muchas cenicientas: cómo leer el modelo femenino del siglo xx desde las películas norteamericanas de la Cenicienta":

"La Cenicienta apareció, por primera vez, en Egipto y narraba la historia de una joven llamada Rhodôpis. Según la narración, mientras ella se estaba bañando en el río Nilo, un águila se llevó su zapatilla, la cual dejó caer cerca del faraón. Este personaje, al ver aquel objeto quedó asombrado por su belleza, por eso decidió buscar por todo Egipto a su dueña".

  La versión de Perrault, aunque es la más cruda, trató de evitar aspectos del relato popular europeo, como la mutilación de los pies de las mujeres que hacían hasta lo imposible, por calzar ese zapato. De todos modos, no hace sutil la desesperanza de todas esas chicas tratando de ser la mujer del príncipe, como si en ese universo no solo la pobre cenicienta necesitara de esa salvación, si no que toda la desocupación y la dependencia de la figura femenina de la época, siendo fruto de eso la necesidad de la protección por parte de un hombre.
  Y no es solo este cuento clásico que cuenta con la figura del salvador y la rescatada, podemos encontrar una figura similar en Blancanieves recopilada por los hermanos Grimm, dónde la mujer es custodiada por los enanos y rescatada por el príncipe. Aún más fuerte es la figura del cuento popular francés "La bella y la bestia", traspasado a la escritura por las escritoras Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve y Jeanne-Marie Leprince de Beaumont, con grandes diferencias en ambas versiones, pero graficando en ambas la relación de amor por conveniencia, la imagen de un hombre como bestia al desear una mujer, los deseos de transformación, sumisión y entrega por parte de la mujer, nuevamente vista como un ser débil e inocente.

¿DÓNDE SE ENCUENTRA EL LÍMITE EN EL USO DEL CUENTO CLÁSICO?
Estos cuentos siempre surgieron a partir de la interpretación de diversos escritores y escritoras, encargadas de registrar y darle forma literaria para no perder los relatos populares. Es curioso que aún podamos encontrar algunas de esas versiones circulando, a pesar de su crudeza y encontrarse fuera de contexto, en un mundo donde la infancia es más dulce, y gran parte de las niñas y niños se dedican a vivir en ambientes más protegidos y amables que el de los siglos XIX hacia atrás.
  Es por eso que el límite adecuado para el uso de los cuentos infantiles, no son precisamente los compilados de cuentos en versiones Perrault o Grimm. Aunque hay algunos buenísimos como estos, pero que los recomiendo para adultos y un buen criterio formado:

Hermanito y hermanita
Jacob y Wilhelm Grimm
Nórdica libros

Es un compilado con los cuentos más crudos escritos por los hermanos Grimm. Si alguno de ustedes es un lector asiduo a relatos crudos, no dude en leerlo.





Barba Azul
Charles Perrault - Ilustraciones de Carlos Nine
Los libros del zorro rojo

Una de las versiones actuales más impactantes de este relato, el cual puede ser releído para comprender su carga de violencia.







Hansel y Gretel
Jacob y Wilhelm Grimm - Ilustraciones de Lorenzo Mattotti
Los libros del zorro rojo


Al fin una publicación que muestra la verdadera oscuridad del abandono.





  Todas estas versiones están recomendadas para adultos, siendo capaces de poner la distancia del relato con la carga cultural e histórica correspondiente a estos cuentos.
Es por eso que creo firmemente que el límite del uso del cuento clásico se encuentra en estas acciones:
-Explicando a las y los más pequeños que son cuentos populares de siglos pasados.
-No moralizarlos a través de estos relatos, porque corresponden a moralejas situadas en otros contextos sociales, familiares e históricos. Además, leer no debe ser aleccionador...
-Nunca olvidar que, los clásicos no deben gustarles a todo el mundo por el solo hecho de ser clásicos.
-No imponer su lectura porque "tienes que conocerlo", probablemente las y los pequeños cercanos a ti no están interesados en relatos tan crudos como estos y prefieren algo más cercano a su realidad. Y recordemos que nuestra realidad actual no es color de rosas, pero cuenta con problemáticas reales que serían interesantes de ser revisadas a través de la literatura.

RE INTERPRETACIONES DEL CUENTO
Una buena forma de hacer llegar los clásicos a niñas y niños, es a través de re interpretaciones frescas, entretenidas. Una re lectura de esos clásicos que siempre te han acompañado, probablemente te van a sorprender. Estas son algunas recomendaciones (para que no crean que simplemente detesto los clásicos):


Terúsica y el lobo
Andrés Rodríguez
Anfibia Ediciones

Esta es una re lectura del clásico "La caperucita roja". El autor decidió no entregarle aspectos negativos a la personalidad del lobo, porque es un animal. La figura del cazador es la abusiva, y Terúsica con el lobo se ayudan para salir de apuros.




Cenicienta
Kimiko
Corimbo ediciones

Kimiko es una artista francesa genial, ya que en sus relatos los animales tienen el protagonismo. Este es solo uno de los títulos que re interpreta, con alegría y un mundo lleno de colores, logra dar giros simplemente geniales a los clásicos.




  No porque un cuento lleve circulando siglos, va a ser precisamente el adecuado para una niña o niño que comienza su vida lectora. Es por eso que la validación de un relato debe ir de la mano de lo que este pueda entregar al lector: ya sea pertinencia, curiosidad o diversión. Actualmente existe una oferta tan diversa de publicaciones que podemos leer, que es flojo y hasta redundante pensar que que los libros infantiles son solo la re lectura de un clásico. ¡Atrévanse a ir por más!
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Francisca Cárcamo Rojas (Santiago, 1987), es editora y librera de Pánico Ediciones, y creadora de la revista Marcapáginas. Se ha desempeñado como autora e ilustradora de historietas y libros infantiles, donde destacan "Chile en Viñetas", "Mandamientos de Mentira" y "Perros patipati perros", además de desarrollar su carrera en el área educativa. Twitter: @panchulei

1 comentario:

  1. Te agradezco mucho que nos ilumines estableciendo el límite adecuado para el uso de los cuentos infantiles, así como la lista de libros que podemos leer sin lesionar las mentes de los niños. Del mismo modo, te agradezco la moraleja de tu post: desconfiad siempre de los lobos.

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