viernes, 6 de abril de 2018

HISTORIETAS SIN ADORNOS (+VIDEO): Festival Internacional de la BD de Angoulême, 2018





Este post forma parte de una serie que se irán publicando durante el año, sobre mi experiencia en distintas ferias y festivales del libro, historieta e ilustración, además de recorridos personales en torno a la lectura, edición y creación.
Centro de la ciudad de Angoulême
Siempre me he preguntado: ¿Por qué los eventos de historietas están llenos de personas disfrazadas? ¿Por qué siento que entre tanta parafernalia se termina perdiendo el sentido último de ello: la creación, publicación y lectura de historietas? Yo me declaro una ferviente apóstol de este arte. Comencé leyendo, luego creando, más tarde editando e incluso teniendo una librería en la que cuenta con un especial protagonismo, pero nunca me he sentido identificada con la caricatura que se tiene del lector correspondiente al fandom del cómic. Si, porque hasta las palabras prestadas me resultan demasiado aterradoras al hablar del noveno arte.
La costumbre de tener que escudriñar entre tantos adornos y accesorios, no solo en los eventos realizados en Chile, sino que también con la visita de eventos en Argentina e incluso de la gran San Diego Comic Con en EEUU, me habían dejado confundida y sin esperanzas de encontrar un lugar en el mundo donde la historieta fuera protagonista. Pero llegué a Angoulême y mis expectativas cambiaron.
Visitantes felices del Festival
El 23 de enero pasado partí a Francia junto a la comitiva por parte de CNCA (actualmente Ministerio de Cultura) con Daniela Thiers (autora de Alegría y Sofía, editorial Visuales), Pedro Prado (autor de Santa María 1907, Petroglifo ediciones), Claudio Álvarez (guionista de El gran guarén y editor de Acción Cómics), Constanza Martínez (Agencia Puentes), María Eliana Aguayo y Moisés Hasson (investigadores y editores de Nautacolecciones); y junto a los invitados por DIRAC Félix Vega (autor de Juan Buscamares, Duam y Vinland), Gonzalo Martínez (dibujante de Mocha Dick, Alex NemoQuique Hache) y Francisco Ortega (guionista de Mocha DickAlex Nemo y 1899). Como se muestra en el video, Angoulême es una pequeña ciudad del sudoeste de Francia, en la que desde hace 46 años se realiza el Festival Internacional de la Bande Dessinée. Llegamos a París y en un tren al sur partimos nuestra travesía. La primera impresión fue que el Festival no estaba situado en un espacio concreto, más bien utilizaba toda la ciudad, en la que varios pabellones se van conectando a través de las calles. Las vitrinas de las tiendas, los restaurantes y hoteles están adornados con motivos de personajes de historietas: Los PitufosCorto MaltésAsterixTiteufGastón y Tintín son los más recurrentes. Sus habitantes están felices y se nota de inmediato que la cantidad de visitantes es la más numerosa que recibe esta ciudad durante el año.
Stand de Chile en el pabellón El Nuevo Mundo
La comisión chilena contó con dos espacios: un stand de venta directa al público en el pabellón de El nuevo mundo, parte del festival dedicado a las editoriales pequeñas y medianas del festival. Es en este espacio donde se realiza el contacto directo con los visitantes de la feria. El otro stand se encontraba en el pabellón de venta de derechos, espacio adecuado para la venta y compra de derechos. Allí también se realizó la presentación del catálogo de historieta chilena junto al cócktail oficial de la delegación. En ambos lugares, los integrantes de la comitiva realizamos actividades de venta, difusión, reuniones y prospección en torno a las editoriales representadas.
Stand de Chile en el pabellón de venta de derechos
Gran parte de lo que es el festival lo pueden ver en el video del comienzo del post. Es por eso que este espacio lo quiero dejar para realizar algunas reflexiones en torno a esta participación, mi apreciación en torno al público y al mercado franco-belga de la Bande Dessinée.


Lectores de a pie
Historietas en las librerías sin ser ubicadas de forma exclusiva en el espacio infantil-juvenil, tabaquerías (su simil son los kioskos de revistas) llenas de historietas. Hay publicaciones en formato libro, formato BD (gran tamaño, tapa dura, precio único), revistas compilatorias. El mercado que comprende Francia, Bélgica y Suiza ha sabido introducirse en el cotidiano de las personas, instalando personajes en el imaginario colectivo, haciendo de la compra y de la lectura de BD algo espontáneo y no algo exclusivo de fanáticos, colecciones o entendedores de la materia. El arte popular ya no es de nicho y no por eso es un arte de menor calidad, con menos peso político o histórico.
BD Cristiana, ¡en una iglesia!
Publicaciones especializadas
Ya sean publicaciones de sátira política como Charlie Hebdo, pasando por publicaciones sobre BD, animación y artes gráficas en general, han colaborado a la consolidación de la escena, que además de preocuparse de su propia producción, cuenta con iniciativas encargadas de seguir los pasos de la escena tras bambalinas. Estas publicaciones se pueden encontrar fácilmente y gran parte de ellas son de consumo masivo, en especial las de humor y las revistas infantiles.
En las tabaquerías se puede encontrar una gran oferta de historietas
y de publicaciones especializadas
El entorno
Murales, estatuas, el Museo de la BD, la casa de los autores, las tiendas especializadas y una ciudad que entiende por completo cuáles son sus fortalezas. Es un entorno privilegiado para cualquier artista, así como para cualquier visitante que durante todo el año puede recorrer las calles encontrándose con murales, el busto de Hergé o la estatua de Corto Maltés, entre otros atractivos. Si lo miras caminando por la calle, ya lo haces tuyo.
Existe una ruta de murales en la ciudad alusivos
a la historieta
El contenido por sobre todo
La estrella de este mercado y por ende de este festival, es el contenido. Y aunque existen títulos famosos que ya son una marca registrada, donde además la rotación de artistas es natural para continuar con la vigencia de los personajes, gran parte del mercado es autoral. Se pueden encontrar temáticas diversas, estando presente el mercado infanto-juvenil, pasando por publicaciones experimentales de colectivos y editoriales independientes. Hay sustancia en este mercado que se abre a todos los públicos.
Charla sobre historieta chilena
Es el noveno arte
El manto de ignorancia se empieza a correr del esnobismo, ese acostumbrado a rechazar el arte popular que muchas veces, y sin siquiera darse el tiempo de conocerlo, ha sido catalogado como el hermano menor de la literatura, dejando de lados las particularidades que éste tiene. Su presencia en los museos, así como en las exposiciones callejeras, dejan en claro que esta es una disciplina que se puede defender por sí sola y no necesita de muletas ni apellidos para que sea respetada. El resto es un velo que cualquiera puede usar.
Exposición de Osamu Tezuka
Las reflexiones continúan en cada uno de los integrantes de la delegación. Algunos realizando alianzas, fortaleciendo la publicación de historieta chilena en el extranjero, otros re pensando la historieta chilena. Les dejo algunos links sobre nuestra participación de este festival, ya que muchas voces son capaces de dar una panorámica más completa:



Delegación chilena en Angoulême, fotografía de Claudio Álvarez
__________________________________________________________
Francisca Cárcamo Rojas (Santiago, 1987), es editora y librera de Pánico Ediciones, y creadora de la revista Marcapáginas. Se ha desempeñado como autora e ilustradora de historietas y libros infantiles, donde destacan "Chile en Viñetas", "Mandamientos de Mentira" y "Perros patipati perros", además de desarrollar su carrera en el área educativa. Twitter: @panchulei

martes, 9 de enero de 2018

¡HEY! Aquí estamos las mujeres de la historieta chilena (parte 1)

Ilustración de Estefani Bravo, autora que
también participa de este post :)

Y como bien dice el título de este post, esto es solo la primera parte, porque durante todo este 2018 queremos bombardearlos con las reflexiones, el arte y la existencia misma de un montón de mujeres geniales que se han desempeñado como historietistas integrales, dibujantes, guionistas, editoras y gestoras de la escena de la historieta chilena. Incluso en esta oportunidad nos acompaña con su reflexión Carla Berrocal, historietista española/chilena que ha querido también ser parte de esta contienda.
  Como dicen por ahí, “de lo malo se puede sacar algo bueno”, este espacio surge como una flor en el desierto que muchas veces ha significado la apatía, la invisibilidad e incluso el desprecio que el trabajo hecho por mujeres ha recibido en la escena de la historieta local. ¿Eventos de historietas donde hay pocas o ninguna mujer invitada? ¿Historietas que no son valoradas dentro del circuito del canon masculino? ¿Personajes femeninos apenas mencionados por quienes dan tributo a personajes de la historieta chilena? ¿Prejuicios por parte de los lectores que dicen orgulloso “es que no leo historietas hechas por mujeres”? Queremos pensar que son actitudes inconscientes y que existe la posibilidad de avanzar todos juntos en pos de darle más espacio y valoración a la historieta proveniente del mundo femenino.
  Como se menciona en un artículodel año pasado sobre la ausencia de mujeres nominadas al Grand Prix delFestival de Angouleme, no queremos que “ni cuotas ni cesión de asientos”, solo queremos que se tomen el tiempo de ver de que es capaz el trabajo de muchísimas mujeres en la historieta. Sobre todo, cuando ha sido considerada como un aporte en un mundo endogámico donde se hace constante referencia a aquellas historias que solo son leídas por lectores expertos de cómics.
  ¿Queremos que en Chile se lea más historietas? Partamos entonces rompiendo ciertos moldes que impiden ver con claridad tanto talento y trabajo realizado por años por muchísimas mujeres. Es aquí donde quiero dar mi granito de arena, para continuar una discusión que debemos debatir todas y todos.

A continuación, les dejo una breve reflexión realizada por 15 súper mujeres, todas con experiencia en el mundo de la historieta chilena, y que desde distintas veredas han sido un gran aporte a la escena chilena.

IMPORTANTE: Esta lista es muy pequeña en comparación a la realidad, por lo que esperamos continuarla en otros post a futuro.

Jade González, historietista de Crónicas de Oswald, Zombies en La Moneda, Mundo Mágico y Artenia.
Los cómics son una pasión y una maldición, un destino irremediable, pero no me arrepiento.
El cómic siempre ha estado presente en mi vida, mis papás coleccionaban cómics y nos los leían a mis hermanos y a mí antes de dormir. En la universidad fue que descubrí que no me era suficiente el leerlos, que podía participar en forma activa de este medio, creando, contando historias. Luego de tomar la decisión de ir a un taller de comics y conociendo a otros dibujantes del medio, decidí que era esto lo que quería hacer como profesión y solo he parado cuando he estado enferma.

Sol díaz, historietista de Bicharracas, La hoja naranja, La zorra y el sapo, Josefina y Manuel, entre otros.
Para mí, el dibujo ha sido mi forma primitiva e inconsciente de hablar, ha sido una herramienta para conocerme, para hacerme preguntas, ha sido siempre mi fiel compañero, mi confidente, mi aliado, mi súper poder, mi llave, mi sombra. Y lo mejor es que no necesitamos mucho para encontrarnos, es simple, directo, poco pretencioso, simple. Dibujar me ha hecho encontrarme conmigo misma desde lo sencillo y esencial.

Daniela Thiers, historietista de Alegría y Sofía.
El cómic ha tenido una gran influencia en mí a muchos niveles. Primero, amo dibujar gracias a las historias, siempre quise crear mis propios personajes y encantar a las personas con mis libros. Descubrí que con las historias (en mi caso, el cómic de humor) puedo hacer felices a otras personas y eso a la vez también me hace feliz a mí. Me encanta leer cómic por la misma razón que los hago, disfruto y paso buenos momentos leyendo una buena historia.



Paulina Palacios, historietista de Maestro Gato.
La historieta ha sido parte de mi vida durante muchos años, para mí no es solo dibujos y diálogos si no que es un mundo lleno de aventuras y emociones en dónde tanto el autor como el lector pueden entrar.  La historieta me ha entregado un mundo nuevo, un lugar en dónde puedo expresarme de infinitas maneras, me ha dado la oportunidad de conocerme a mí misma a través de mi propio arte.

Isabel Molina, editora de Grafito Ediciones.
Para mí la historieta ha significado un espacio para conocer otros discursos y relatos. Es también un lugar para compartir, dialogar y debatir, y por supuesto, para pasarlo bien. He conocido en este ámbito mujeres que admiro por su talento y valentía. Lo mejor es que cada vez llegan más creadoras y editoras increíbles. Leer obras que lo remecen a uno es un privilegio y la historieta convoca cada vez más a autoras y, pese a las grandes dificultades vividas desde hace décadas, ese panorama es alentador.

Victoria Rubio, historietista de Lesbilais.
Soy lesbiana feminista, mujer, comiquera, pobre y periférica. Hago historietas desde la rebeldía, rebeldía aprendida desde el feminismo. Este me dio las energías y ganas de crear, de mostrar una realidad lésbica invisibilizada en los medios, en los cómics. De ahí nació Lesbilais, mi primer cómic. Estos años haciendo historieta en Chile han sido difíciles, me ha llegado mucho odio, mucho bullying. Eso ha sido un poco la historieta en mi vida, el sentirme siempre yendo contra la corriente, una lucha constante para que no me borren de la historia. Pero también me ha llegado amor que me ha permitido viajar, conocer. He buscado compañeras de lucha y las he encontrado en otros países, donde mi trabajo es valioso para ellas. Ese ha sido mi motor. Es por eso que las invito a eso compañeras, a no pisotearnos entre nosotras y a compartir los pocos espacios que tenemos. El amor entre mujeres es el arma más fuerte contra el patriarcado, no nos olvidemos nunca de ello.

Nicol Caro, historietista de De Paso.
Nunca he sido muy fan de las historietas, mi interés se formó con el tiempo, y hace un par de años empecé a conocer personas que hacían comics y a pesar de que varias veces gané los concursos de cómics del colegio, siempre me costó mucho (y me cuesta) escribir historias . Y descubrí que no era tan solo dibujar monos que “hablaran”. Por eso mismo admiro a quienes hacen buenos cómics, encuentro peludísimo crear una buena historia, que funcione, que enganche, etc., más que dibujar bien o mal. He aprendido mucho de cómics, hojeando fotocopias en ferias y leyendo historietas donde me encuentran. Aprendí mucho también haciendo De Paso que está lleno de errores y por eso me encanta más, tendré que seguir practicando.

Marcela Trujillo, historietista de Maliki 4 ojos, El diario íntimo de Maliki 4 ojos, Maliki en tinta
china, Ídolo, entre otros.
El cómic de mujeres es un mundo nuevo lleno de potencial y fuerza, es un lugar inexplorado y poderoso que las mujeres estamos descubriendo y que algunas hemos sentido la necesidad de potenciar, compartiendo procesos creativos en las redes sociales, plataformas virtuales, eventos y publicaciones. En la medida en que dibujemos, conversemos y compartamos nuestros procesos creativos incentivaremos a otras mujeres a hacer lo mismo, a reencontrarnos con el dibujo y la escritura en la intimidad de un escritorio y desde ahí poder expresar nuestros miedos, angustias, sueños, alegrías, ideas, análisis y emociones de manera honesta y creativa, sin miedo. Los editores misóginos existen y es bueno tenerlos identficados para evitarlos y no relacionarse con ellos y que poco a poco pierdan poder. Las mujeres debemos ayudarnos y aprender a denunciar y hacer respetar nuestros derechos. Necesitamos más autoras, dibujantes, editoras, coordinadoras y gestoras culturales para que la voz femenina se consolide en el mundo del cómic independiente chileno y latinoamericano.

Catalina González, creadora del sitio La Comiquera.
La historieta es el medio del cual me enamoré cuando adolescente y me ha acompañado durante años, brindándome historias increíbles, conmovedoras e inspiradoras. Además, me ha presentado artistas maravillosas que crean mundos diversos, así como infinitas experiencias. Por lo mismo creé el sitio www.lacomiquera.com para analizar la narrativa gráfica desde una mirada de género, apelando a contar cada día con más diversidad de personajes, con diferentes miradas sobre lo que es “ser mujer” y también a tener más mujeres como creadoras.
Por ello, me parece importante que aquellas instancias que celebran este arte consideren como protagonistas también a aquellas mujeres que dibujan, escriben, rotulan, colorean, editan, analizan o cualquier otro rol vinculado a la industria. No pueden seguir existiendo eventos que sólo tienen invitados o que dejan para el final a las mujeres. Hay que seguir luchando por generar este tipo de conciencia, de inclusión y seguir celebrando el cómic como el potente medio que es.

Catalina Corvalán, historietista de La brujita vampiro.
Que la historieta sea parte de mi vida ha significado encontrar un lugar donde poder expresar muchos temas que me interesan, resuenan conmigo y quiero transmitir, así como los cómics de la misma manera me han transmitido muchas cosas, como distintas visiones de mundo, sentimientos y toda clase emociones.


Bernardita O. Labourdette, guionista de Varua Rapa Nui.
La historieta ha sido para mí un modo de leer y leerme en las viñetas. De entender que todos somos parte de las historias que contamos y que siempre podremos entender un poco más de nosotros mismos, si estamos atentos a las historias que nos conmueven, nos interesan, incluso a las que nos parecen aburridas. La historieta ha sido un modo de conocerme y reconocerme.


Dannae Álvarez, portadista de la revista Marcapáginas.

La historieta para mí ha sido un refugio y una inspiración, el leerlas me ha hecho conocer realidades, historias y personas maravillosas, que me motivan día a día para seguir creciendo como artista. Creo que es una forma amena de acercarse a diferentes públicos y una propuesta atractiva capas de derribar estereotipos y construir sociedades e ideas a través de sus temáticas tan diversas. 

Carla Berrocal, historietista de El Brujo.
El cómic es un medio que me permite contar mi propia historia sin necesidad de grandes medios. Me gusta porque es popular y accesible a cualquier persona. Creo que, en términos generales, es un medio muy poco valorado por la mal llamada “alta cultura”. A mí el cómic me da lo mejor del cine y la literatura desde un lenguaje propio que es la narración gráfica.











Estefani Bravo, dibujante de Cortafuegos, historietista de Me ha pasado
a mí, te ha pasado a ti, People from Babel y Animaleus.
Ser autora de cómic me ha dado la posibilidad de afrontar mis miedos y tener una voz para manifestar lo que siento con lo que pasa en la actualidad. Me ha servido para reírme de mi misma y para sentir que lo que me pasa y pienso lo comparto con muchas mujeres. Me ha dado confianza en mí misma y en lo que pienso y siento.

Margarita Valdés, historietista de Chiki Jet.

Tengo historietas guardadas de los 7 años, así que supongo que surgieron de manera espontánea junto con el dibujo, y contar historias. El cómic, historieta o simplemente la unión de dibujos y texto, sigue siendo mi medio favorito para compartir experiencias vividas, que pueden ser simplemente emocionales. Porque de manera inexplicable, me permite comunicar aspectos internos y muy genuinos, de una manera que no se me da en otros medios.

***
Agradezco a Estefani Bravo por permitirme utilizar su ilustración al inicio de este post :)

Y si, nos quedamos con demasiado gusto a poco, porque hay muchísimas mujeres en el mundo de la historieta chilena. Es por eso que continuaremos durante todo este año generando contenido que las presente, que muestre sus reflexiones y sus trabajos.

Amigas y amigos, esto recién comienza.

___________________________________________________________
Francisca Cárcamo Rojas (Santiago, 1987), es editora y librera de Pánico Ediciones, y creadora de la revista Marcapáginas. Se ha desempeñado como autora e ilustradora de historietas y libros infantiles, donde destacan "Chile en Viñetas", "Mandamientos de Mentira" y "Perros patipati perros", además de desarrollar su carrera en el área educativa. Twitter: @panchulei

jueves, 16 de noviembre de 2017

Reseña del libro: "Látigo de cien colas"



El nombre de Fernando Krahn podría conocerse más en el ámbito de las artes y el diseño, y estar en la memoria colectiva de todos nosotros. Lamentablemente no es así, y uno de los tantos méritos de esta publicación es que le coloca en el presente, porque su obra es tan contemporánea como si estuviera ilustrando en la actualidad. Todo un artista chileno, pero que ejerció fuera de estos límites, trabajando para Estados Unidos y Europa en las décadas del setenta y ochenta, viviendo muchos años en Barcelona donde se editó por primera vez Látigo de cien colas en 1988.
Krahn tiene una importante labor como ilustrador en prensa tanto en el humor con un acercamiento a lo poético, como en la ilustración infantil junto a su esposa, la escritora María de la Luz Uribe. También fue diseñador de escenografía teatral y realizó animaciones, con una muy extensa e interesante obra que es necesaria revisitar. Grafito Ediciones toma esta labor y reedita esta publicación, con la diferencia que restó los textos que originalmente fueron escritos por Joan Brossa, y solo mantuvo las potentes imágenes de Krahn que hablan por si mismas.
Es desafiante publicar un libro sin palabras que oficialmente las tenía, pero este libro logra sortear esa prueba. Se requiere una gran capacidad de narrativa visual para comunicar efectivamente y en las imágenes de Krahn se puede observar con deleite cada detalle, cada intención, cada personaje, cada ambiente, y pareciera que los protagonistas de las escenas estuvieran en un dialogo constante, presente, terrible, y angustiante. No estamos presentes ante una película de terror, sino ante una simbolizada realidad que es más monstruosa que la ficción. Y Krahn lo presenta sin tapujos, sin color, sin esperanzas, ni empatías, un mundo de poder, lujo, política y estructuras sociales .
En Látigo de cien colas, tenemos una galería de bestias humanas en todos en sus ambientes, sus casonas, sus calles apocalípticas, sus fiestas, sus sinsentido, sus vanidosas estampas, sus monstruosas esencias. Krahn nos trae a la memoria a los personajes de Goya y El Bosco, en su oscuridad, en su vacío, en su perversidad. Deteniéndose en cada una de las imágenes, no son los rostros de cada individuo la monstruosidad imperante en las escenas, sino que son los gestos de vanidad, de desprecio, las posturas de ostentación de poder. Me imagino que habría sentido Krahn al dibujarlos, si una desagradable misión o una forma de expresar su desazón ante los acontecimientos que ocurren aún, en el mundo gobernados por estos especímenes.

Interior del libro Látigo de cien colas, Grafito Ediciones 2017.
Con esta galería monstruosa nos ocurren dos cosas, o rechazamos las imágenes por los desagradable rostros, o dejamos la primera impresión y nos sumergimos en una deliciosa muestra de virtuosismo que nos plantea una ácida crítica social. Pareciera que de cierta forma conocemos a cada uno de estos monstruos, los vemos en el diario, en revistas de papel couché, en la televisión, en las noticias, y nos cabe preguntarnos y darnos cuenta que lo terrible habita con nosotros, y que no estamos haciendo nada para que dejen de aparecer, multiplicarse, escondidos en sus casonas, fuera de los límites de nuestros barrios, embriagándose en sus fiestas, embriagándose en el poder de sus burocracias, en su redes de manejar la nueva esclavitud.
El libro cuenta con dos prólogos, uno escrito por el poeta Armando Uribe que nos da cuenta de la publicación como una profecía y una representación de los pecados capitales, y el escrito por Claudio Aguilera, investigador especializado en historia de la ilustración e historieta chilena, que nos contextualiza el tiempo del nacimiento de los dibujos hasta su publicación como libro y las diferentes aristas y anécdotas que implicó una creación de esa naturaleza, tal como la exhibición de estas ilustraciones en un revista de los ochenta, pero con la censura a las que aludían a la vestimenta militar, porque “podrían interpretarse mal” en plena dictadura. También nos cita palabras del propio autor y de diversos intelectuales para acercarnos al mundo de Krahn y su conceptualización y sentido de la obra expuesta.
Los dibujos están realizados en grafito sobre papel blanco, cada página está intercalada con una hoja contrastando con el color negro, simula como una galería de arte ante la cual observamos  retratos y simulan fotografías de un cotidiano, una galería oscura un álbum familiar del terror.  El gramaje de las hojas, el papel sin estucado y la encuadernación de tapa dura, también nos refuerza la densidad del tema.
Se agradece esta reedición, tanto porque el nombre de Krahn se merece ser reconocido en el ambiente de la ilustración y el editorial. Su legado es importantísimo, sobre todo con el peso intelectual que rondaba su obra, no solo es un virtuoso, sino que nos hace reflexionar, preguntarnos y remecer sobre todo las tibias aguas de la ilustración chilena, necesitamos más  de estos artistas ilustradores y estas publicaciones, no nos quedemos en solo la estética de lo bello y lo posible, la imposibilidad de estas imágenes es mas real de lo que vemos en cualquier vitrina de los medios.

Título: Látigo de cien colas
Autores (texto e ilustración): Fernando Krahn
Formato: Cartoné, 80 pp, 18 x 24 cm.
Grafito Ediciones, 2017
___________________________________________________________
July Macuada, diseñadora de formación, artista de vocación. Ha tenido una destacada participación en la ilustración de libros y la realización de talleres. Algunos de los libros ilustrados son: "El espejo mágico", "La pasa encantada", "Los espejitos del Japón" y "Duerme niño duerme", este último recibiendo diversos reconocimientos y premios. Conoce más de su trabajo en https://www.julymacuada.cl/